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Para crecer, madurar psicológicamente, ganar en seguridad o mejorar significativamente mis relaciones humanas

ayuda"Podemos cambiar lo que nos hace sufrir sí sabemos cómo hacerlo. Esto dependerá muchas veces de pequeños cambios que están en tu mano hacer"

 

¿En qué te podemos ayudar?

 

 

Mi vida era normal, con un trabajo que me gustaba, tenía una familia muy unida, bastantes buenos amigos, una posición económica desahogada; todo discurría  normal: con alegrías, con problemas, con soluciones .

Con 59 años mi vida  cambió  radicalmente,  coincidieron varias circunstancias que me desbordaron. El diagnóstico de Alzheimer de mi marido, una grave enfermedad de un hermano al que yo estaba muy unida, mi cuñado sólo y también con Alzheimer ya avanzado, y para colmo me rompí una pierna en mitad de todo este terremoto. Decidí que dejaba de trabajar para ocuparme de mi familia, creí que sería una época que me sobrepasaba, pero que pasaría rápido.

Dejar el trabajo que me encantaba me afectó mucho. Caí en depresión profundísima, tuve que tener tratamiento médico pero sólo con esto no mejoraba. 

Por mediación de una sobrina conocí a Maria Gracia Cavestany, gracias a ella, a su cariño, dedicación y profesionalidad consiguió sacarme el profundo bache donde me encontraba y del que llegue a pensar que no saldría jamás.

Recuerdo con horror todos los días y las noches con una tristeza tremenda y de sufrir tanto ...Me ahogaba en mi profunda tristeza ¿Para qué me iba a levantar por las mañanas con esta situación? María Gracia me aupaba todo el tiempo.Me enseño a conocerme mejor, a tener más confianza en mi, a utilizar mis recursos, que tenemos todos, aunque no lo sepamos que los tenemos. Me enseñó a confiar en los demás, en los amigos que siempre me ayudan.

Empece poco a poco a volver a sonreír. Empecé a ver otra vez la vida como algo bueno, sin sufrimiento y me volví a sentir capaz de coger las riendas de mi vida.

La vida sigue con sus problemas, pero puedo afrontarlos sin el miedo y pavor que tenía antes y que fue lo que me llevo a caer en una profunda depresion.

Desde qué me dió el alta vengo de vez en cuando a ver a MG, como mi consejera pero ya no vengo como una enferma. Me gusta hablar de vez en cuando con ella para que me ponga los pies sobre la tierra, con mi marido enfermo de Alzheimer necesito ver las cosas en su justa medida y MG me ayuda a esto. 

Nunca podré llegar agradecerle suficientemente todo lo que ha hecho por mí. Se que la tengo ahí para siempre que la necesite y esto me da tranquilidad.

Amalia  62 años

Nov 2014.


 

“Llegué a la consulta de María Gracia muy angustiado yo diría que en una situación extrema, un calvario, del cual pensaba que no podría salir y que supondría el fin de mi vida, tal como la conocía y había vivido hasta entonces.
Derivado de un problema de pareja, fui diagnosticado de un trastorno obsesivo, el cuál tardé cinco meses en poner en manos de un profesional, tratando de dominarlo por mí mismo, pero se me fue de las manos.
Por recomendación de un familiar fui a ver a Maria Gracia Cavestany. Después de dos años de terapia, en la que mi sufrimiento ha ido a menos desde la primera consulta, puedo decir que estoy completamente restablecido, vuelvo a ser la persona que era, incluso más completa, ya que esta etapa, me ha llevado a conocerme más y a aprender nuevas formas de plantearme mis relaciones, tanto con los demás como conmigo mismo.
Con María Gracia solo puedo estar agradecido. Destacaría de ella su gran profesionalidad, se ciñe al tratamiento, te guía, te entiende, te explica lo que te pasa y te vas dando cuenta según pasan las semanas de que todo lo que te va diciendo se cumple.
Espero haber ayudado con mi testimonio a que confiéis en María Gracia para que os ayude y oriente y para que penséis que acudir a un psicólogo, es una decisión inteligente y hacerlo a tiempo puede ahorraros muchos sufrimientos.

Juan 37 años

Octubre 2014


Subrayo que no conforme (en un principio) sino más bien obligada por mi familia, fui a ver a Maria Gracia. Estaba mal, desde hacía meses  me sentía tremendamente abatida y muy triste. No conseguía salir de este tremendo abatimiento que sentía por la vida. ¡Necesitaba ayuda, pero No era capaz de reconocerlo! me había acomodado en la idea de que ya No podría cambiar ni yo, ni nada. Era cómo estar "dentro de un pozo" oscuro y deprimente del que intentaba salir (por las noches he soñado algunas veces con el), pero me faltaban fuerzas o el escalón apropiado para apoyarme y poder salir. Antes de ir a ver a Maria Gracia sentía desesperanza, desilusión de todo y de todo el mundo. Pensaba que siempre me trataban peor que a los demás e idializaba mi vida pasada cuando no tenía problemas.

Después de unos meses de psicoterapia con María Gracia Cavestany he dado la vuelta a la situación. Me siento mejor conmigo misma, antes creia que todo lo hacía mal, me infravaloraba, incluso creía que no era buena persona. Ahora me conozco más, me acepto mis fallos pero también puedo ver mis virtudes. Me tengo bastante más aprecio que antes.

He vuelto a relacionarme con mi familia (mi marido e hijos) y amigos con normalidad, en la época que estaba mal les huía, me encerraba en mi misma. Ahora sé que me volví muy suspicaz con todos los comentarios, juicios y expresiones que se referían a mí o yo creía que se referían a mí. Todo me sentaba mal.
Ya he mejorado mucho y me encuentro bien, estoy fuerte y ya no me creo peor que los demás. Puedo ver quien me aprecia, que sé que es mucha gente. Aún me quedan cosas que cambiar, pero estoy muy contenta del cambio que he tenido estos meses.

Le estoy muy agradecida a mi familia que me "obligó" a ir a ver a María Gracia y a ella porque me he sentido comprendida y apoyada desde el primer día. Ella me ha enseñado a creer en mi y a resolver mucho mejor los momentos que aún a veces tengo malos. María Gracia me ha enseñado a ver de forma diferente muchos aspectos de la vida que antes me hacían sufrir. Siento que ya he salido del pozo oscuro y deprimente donde estaba cuando fui a verla. Le estoy realmente muy agradecida.

María Teresa 48 años
Septiembre 2014


"Llegué a la consulta de María Gracia con 32 años, divorciada y con tres niños, completamente perdida. Realmente lo que me llevo allí fue el hecho de que no conseguía sacar de mi cabeza al hombre de mi última relación, destructiva donde las haya. Llegue allí diciendo: "Necesito dejar de pensar en este hombre como sea". Esa historia y sus consecuencias eran sólo la punta del iceberg.

María Gracia me ha hecho llegar a lugares de mí que no sabía que existían. La solución está en uno mismo. Si la gente supiera hasta que punto puedes cambiar y cómo eso repercute en tu vida, todo el mundo haría terapia (con María Gracia!), una o varias veces en la vida. Para mí es un lujo que tendré siempre que pueda. No quiero dejar de crecer y mejorar.

Gracias a esta terapia, primero deje de sobrevivir la vida (tuve muchos problemas en mi infancia y eso me convirtió en una persona cuyas decisiones le generaban problema, tras problema, para así seguir sobreviviendo...). Poco a poco TODO ha cambiado, y la vida, fácil o no, se muestra distinta, amable.

Ahora soy una persona MUY FELIZ. Soy la persona que quiero ser, sé lo que quiero y sé cómo intentar conseguirlo. María Gracia me ha devuelto mi esencia, totalmente olvidada."

Mayte, 38 años

Julio 2014


"Hace unos años tuve una relación muy complicada con una persona extraordinaria, o eso me pareció a mi. Formaba parte  de mi entorno laboral y sin darme cuenta me enamoré. Fue una de esas relaciones pasionales y tumultuosas, pero pronto se convertiria en tóxica. El era un personaje muy complicado y realmente hoy pienso que no estaba bien de la cabeza. Por una parte era muy divertido, simpático, creativo, capaz de mover montañas, pero a la vez le daba unos ataques de furia increíbles, muchas veces contra mi. Yo le quería muchísimo, pero él a mi no; pronto descubrí que había alguien más en nuestra relación: se llamaba cocaína. Yo me sentía realmente mal. Empece a perder la autoestima, me sentía una mierda pero por otro lado le justificaba el trato que me daba por que pensaba que estaba enfermo y que yo podía ayudarle. Yo, ahora lo se, estaba realmente enganchada.

Una amiga me había hablado de María Gracia Cavestany  al año y medio de esta situación me fui a verla con la idea que me ayudara a dejarlo. No fue fácil y lo que al principio pensé que sería mejor: dejarlo un día para otro se convirtio en imposible para mi también. Para mi el era tb como una droga.

María Gracia me ayudó a dejarle poco a poco haciéndome consciente del poco sentido que tenía esa relación, lo poco que me aportaba y sobre todo devolviéndome la autoestima.

Hoy tengo una relación mejor más edificante, con menos pasión pero vivo en paz. Hemos proyectado un futuro común donde me siento tranquila, segura y muy querida. Proyectamos casarnos en un año. Yo tb le quiero mucho y ahora se lo que es amor y lo que no."

Almudena, 34 años

2013


"El primer dia que llegué a la consulta de MG estaba asustadisimo, no sabía lo que me estaba pasando.... en una semana había tenido dos ataques de pánico .....el diagnóstico que me dieron en urgencias en el primer ataque fue clarísimo.....Ya meses antes había tenido momentos de mucha angustia, ahora sé que fue el prólogo de lo que se avecinaba. El primer día de consulta la comprensión y el profundo conocimiento de MG de lo que me estaba pasando, me tranquilizó muchísimo. Me animó y me hizo ver que mi sufrimiento tenía los días contados. Empezamos a vernos y en varias sesiones ni rastro de mis ataques. MG me fue haciendo ver que me habia llevado a esa situación. Tengo la sensacion de haberme conocido mucho a mi mismo en estos meses de psicoterapia y de tener ahora muchos mas recursos personales para afrontar con éxito mi vida."

Fernando, 45 años

2013


"Yo trabajaba como directivo en una empresa normal y tenía una familia normal cuando llegó un nuevo director general. Era una persona increíble, un visionario que transformó su empresa normal en algo completamente diferente, aumentando el número de clientes y proyectandola en el mercado internacional. La innovación era la nueva directriz y eso añadia montones de nuevas posibilidades. Como gran visionario necesitaba alguien que realizara todas esas ideas, las hiciera realidad: esa persona fui yo, esa transformación de la empresa no se hizo sin coste para mi. Empece a vivir sólo para el trabajo y desatendí a mi familia. Me metí de tal manera a sacar ese proyecto adelante que no me importaba nada más, era tan fascinante que todo lo demás me aburría familia, mis amigos, las cosas que me gustaba hacer. Tenía un estrés insoportable y una responsabilidad muy grande porque mi jefe como gran visionario no asumia ninguna responsabilidad y cada día habría un frente distinto y empecé sentirme mal. Me había convertido en una máquina.

Por otra parte quería hacer todo y estaba fascinada por la manera  de trabajar y pensar de mi jefe y por todo lo que habíamos conseguido hacer con un equipo muy pequeño, pero según iba pasando el tiempo yo me iba sintiendo cada vez  peor y además tenía mala conciencia por no ocuparme de mi familia. Había oído hablar de María Gracia y me decidí a ir a verla. Me ayudo mucho poder contar mi situación a otra persona que, además, enseguida sabe lo que te pasa y lo que me pasaba es que me había conseguido quedar en la soledad más absoluta.

Ella me ayudó a encontrar apoyos en mi entorno, en mi vida y sobre todo en mi misma. Poco a poco el sufrimiento y la angustia fueron cediendo. Hoy he vuelto a ser una persona normal  y por supuesto no trabajo en esa empresa, pero aquello tuvo un coste para mi familia, aunque estoy segura de que puedo volver a ser feliz como antes con mi marido, en eso estoy.

A todas las personas que pasan por momentos difíciles en sus vidas recomendaría ir a ver a María Gracia es realmente un apoyo cuando crees que no tienes ninguno y te conduce hacia la solución .
"El camino no es fácil, pero es muy importante la voluntad que cada cual tenga y puedo asegurar que hay salida."

Andrea 46 años

2011


"Queríamos agradecerte tu ayuda y tú escucha, y haber conseguido que Nico y yo nos encontráramos, haciéndonos ver las cosas de otra forma o haciéndonos entender que estábamos equivocados en algunos aspectos. Estábamos inmersos en unas dinámicas o en una realidad que no sabíamos que era la más apropiada.
También en ayudarme a entender mi lugar en mi unidad familiar…aunque me sigue costando a veces no preocuparme demasiado. Por lo menos ahora intento no ejercer de “madre” con mi familia."

Nicolas y Monica, 30 años

2011


"Fui a María Gracia, recomendada por una amiga, porque me entraban ataques de llanto, angustia y tristeza cada vez que mi novio hacia algo que me generaba inseguridad o celos. Tras una primera fase en la que María Gracia logró estabilizarme empezó un proceso de cambio en mí,  en el que me enseñó a quererme a mi misma y a entender la vida de una forma mas positiva y disfrutar mucho más de todo lo bueno."

Elena, 34 años

2010


"Sé que sin la ayuda de Maria Gracia no lo hubiésemos conseguido. En las sesiones poco a poco fuimos asentando conceptos y reflexiones que aunque no se cambian de un día para otro, si te dan una respuesta a lo que hasta entonces simplemente no entendías, no sabías como salir del túnel, ahora sabes porque pasan las cosas, tienes más alternativas y opciones para intentar que pasen de otra forma. María Gracia nos enseñó a disfrutar y valorar lo afortunados que somos, nos hizo madurar.
Nosotros abrimos nuestro corazón y nuestra alma y lo conseguimos. Me sentiré siempre en deuda con ella y estaré eternamente agradecida. Nos enseñó a vivir. "

Susana y Alberto, 38 y 39 años

2010

 

 

Sello Consulta Acreditada Salud Madrid

 


Consulta de Psicología acreditada por la Comunidad de Madrid desde 2007.

 

 

Universidad Pontifica ComillasConvenio de cooperación y colaboración para el desarrollo de prácticas académicas externas.

Maria Gracia Cavestany, psicóloga colegiada Colegio oficial de psicólogos de Madrid