Podemos cambiar lo que nos hace sufrir sí sabemos cómo hacerlo. Esto dependerá muchas veces de pequeños cambios que están en nuestra mano hacer.

Opiniones

malia 62 años

Mi vida era normal, con un trabajo que me gustaba, tenía una familia muy unida, bastantes buenos amigos, una posición económica desahogada; todo discurría  normal: con alegrías, con problemas, con soluciones .

Con 59 años mi vida  cambió  radicalmente, coincidieron varias circunstancias que me desbordaron. El diagnóstico de Alzheimer de mi marido, una grave enfermedad de un hermano al que yo estaba muy unida, mi cuñado sólo y también con Alzheimer ya avanzado, y para colmo me rompí una pierna en mitad de todo este terremoto. Decidí que dejaba de trabajar para ocuparme de mi familia, creí que sería una época que me sobrepasaba, pero que pasaría rápido.

Dejar el trabajo que me encantaba me afectó mucho. Caí en depresión profundísima, tuve que tener tratamiento médico pero sólo con esto no mejoraba. 

Por mediación de una sobrina conocí a Maria Gracia Cavestany, gracias a ella, a su cariño, dedicación y profesionalidad consiguió sacarme el profundo bache donde me encontraba y del que llegue a pensar que no saldría jamás.

Recuerdo con horror todos los días y las noches con una tristeza tremenda y de sufrir tanto …Me ahogaba en mi profunda tristeza ¿Para qué me iba a levantar por las mañanas con esta situación? María Gracia me aupaba todo el tiempo. Me enseño a conocerme mejor, a tener más confianza en mi, a utilizar mis recursos, que tenemos todos, aunque no lo sepamos que los tenemos. Me enseñó a confiar en los demás, en los amigos que siempre me ayudan.

Empecé poco a poco a volver a sonreír. Empecé a ver otra vez la vida como algo bueno, sin sufrimiento y me volví a sentir capaz de coger las riendas de mi vida.

La vida sigue con sus problemas, pero puedo afrontarlos sin el miedo y pavor que tenía antes y que fue lo que me llevo a caer en una profunda depresion.

Desde qué me dió el alta vengo de vez en cuando a ver a MG, como mi consejera pero ya no vengo como una enferma. Me gusta hablar de vez en cuando con ella para que me ponga los pies sobre la tierra, con mi marido enfermo de Alzheimer necesito ver las cosas en su justa medida y MG me ayuda a esto. 

Nunca podré llegar agradecerle suficientemente todo lo que ha hecho por mí. Se que la tengo ahí para siempre que la necesite y esto me da tranquilidad

Juan 37 años

“Llegué a la consulta de María Gracia muy angustiado yo diría que en una situación extrema, un calvario, del cual pensaba que no podría salir y que supondría el fin de mi vida, tal como la conocía y había vivido hasta entonces.
Derivado de un problema de pareja, fui diagnosticado de un trastorno obsesivo, el cuál tardé cinco meses en poner en manos de un profesional, tratando de dominarlo por mí mismo, pero se me fue de las manos.
Por recomendación de un familiar fui a ver a Maria Gracia Cavestany. Después de dos años de terapia, en la que mi sufrimiento ha ido a menos desde la primera consulta, puedo decir que estoy completamente restablecido, vuelvo a ser la persona que era, incluso más completa, ya que esta etapa, me ha llevado a conocerme más y a aprender nuevas formas de plantearme mis relaciones, tanto con los demás como conmigo mismo.
Con María Gracia solo puedo estar agradecido. Destacaría de ella su gran profesionalidad, se ciñe al tratamiento, te guía, te entiende, te explica lo que te pasa y te vas dando cuenta según pasan las semanas de que todo lo que te va diciendo se cumple.
Espero haber ayudado con mi testimonio a que confiéis en María Gracia para que os ayude y oriente y para que penséis que acudir a un psicólogo, es una decisión inteligente y hacerlo a tiempo puede ahorraros muchos sufrimientos.

María Teresa 48 años

Subrayo que no conforme (en un principio) sino más bien obligada por mi familia, fui a ver a Maria Gracia. Estaba mal, desde hacía meses  me sentía tremendamente abatida y muy triste. No conseguía salir de este tremendo abatimiento que sentía por la vida. ¡Necesitaba ayuda, pero No era capaz de reconocerlo! me había acomodado en la idea de que ya No podría cambiar ni yo, ni nada. Era cómo estar «dentro de un pozo» oscuro y deprimente del que intentaba salir (por las noches he soñado algunas veces con el), pero me faltaban fuerzas o el escalón apropiado para apoyarme y poder salir. Antes de ir a ver a Maria Gracia sentía desesperanza, desilusión de todo y de todo el mundo. Pensaba que siempre me trataban peor que a los demás e idializaba mi vida pasada cuando no tenía problemas.

Después de unos meses de psicoterapia con María Gracia Cavestany he dado la vuelta a la situación. Me siento mejor conmigo misma, antes creia que todo lo hacía mal, me infravaloraba, incluso creía que no era buena persona. Ahora me conozco más, me acepto mis fallos pero también puedo ver mis virtudes. Me tengo bastante más aprecio que antes.

He vuelto a relacionarme con mi familia (mi marido e hijos) y amigos con normalidad, en la época que estaba mal les huía, me encerraba en mi misma. Ahora sé que me volví muy suspicaz con todos los comentarios, juicios y expresiones que se referían a mí o yo creía que se referían a mí. Todo me sentaba mal.
Ya he mejorado mucho y me encuentro bien, estoy fuerte y ya no me creo peor que los demás. Puedo ver quien me aprecia, que sé que es mucha gente. Aún me quedan cosas que cambiar, pero estoy muy contenta del cambio que he tenido estos meses.

Le estoy muy agradecida a mi familia que me «obligó» a ir a ver a María Gracia y a ella porque me he sentido comprendida y apoyada desde el primer día. Ella me ha enseñado a creer en mi y a resolver mucho mejor los momentos que aún a veces tengo malos. María Gracia me ha enseñado a ver de forma diferente muchos aspectos de la vida que antes me hacían sufrir. Siento que ya he salido del pozo oscuro y deprimente donde estaba cuando fui a verla. Le estoy realmente muy agradecida.

Mayte 38 años

«Llegué a la consulta de María Gracia con 32 años, divorciada y con tres niños, completamente perdida. Realmente lo que me llevó allí fue el hecho de que no conseguía sacar de mi cabeza al hombre de mi última relación, destructiva donde las haya. Llegué allí diciendo: «Necesito dejar de pensar en este hombre como sea». Esa historia y sus consecuencias eran sólo la punta del iceberg.

María Gracia me ha hecho llegar a lugares de mí que no sabía que existían. La solución está en uno mismo. Si la gente supiera hasta que punto puedes cambiar y cómo eso repercute en tu vida, todo el mundo haría terapia (con María Gracia!), una o varias veces en la vida. Para mí es un lujo que tendré siempre que pueda. No quiero dejar de crecer y mejorar.

Gracias a esta terapia, primero deje de sobrevivir la vida (tuve muchos problemas en mi infancia y eso me convirtió en una persona cuyas decisiones le generaban problema, tras problema, para así seguir sobreviviendo…). Poco a poco TODO ha cambiado, y la vida, fácil o no, se muestra distinta, amable.

Ahora soy una persona MUY FELIZ. Soy la persona que quiero ser, sé lo que quiero y sé cómo intentar conseguirlo. María Gracia me ha devuelto mi esencia, totalmente olvidada

Fernando, 45 años

«El primer dia que llegué a la consulta de MG estaba asustadisimo, no sabía lo que me estaba pasando…. en una semana había tenido dos ataques de pánico …..el diagnóstico que me dieron en urgencias en el primer ataque fue clarísimo…..Ya meses antes había tenido momentos de mucha angustia, ahora sé que fue el prólogo de lo que se avecinaba. El primer día de consulta la comprensión y el profundo conocimiento de MG de lo que me estaba pasando, me tranquilizó muchísimo. Me animó y me hizo ver que mi sufrimiento tenía los días contados. Empezamos a vernos y en varias sesiones ni rastro de mis ataques. MG me fue haciendo ver que me habia llevado a esa situación. Tengo la sensacion de haberme conocido mucho a mi mismo en estos meses de psicoterapia y de tener ahora muchos mas recursos personales para afrontar con éxito mi vida.»

Mª Gracia Cavestany Campos

Experta en Psicoterapia individual, familiar y de pareja

Calle de Padilla, 73, 1ºC

28006 MADRID